En estos días es casi imposible no hablar de Google. La compañia de Mountain View, California, lanza innovaciones frecuentemente. Yo, para no ser monotemático, evito hablar constantemente sobre las ramificaciones del motor de búsqueda.
Pero hoy es inevitable. Hoy, la empresa tecnológica debuta con su sistema operativo Android en los teléfonos celulares y marca el inicio de una nueva era en este mercado.
Y no es en Redmond, -sede de Microsoft- donde más tiemblan. Es en las oficinas de Apple donde se siente el remezón, porque la estrategia celular de Google es todo lo que no es el iPhone, con lo bueno y malo que eso conlleva.
En Nueva York se presenta este martes el G1, un teléfono de la empresa T-Mobile que es el primero que contará con el sistema operativo Android de Google. Eso significa que la base del teléfono y el desarrollo de los programas que contiene son creados por ellos.
Termina así una larga espera. Desde que la empresa de la manzana anunció la salida al mercado del iPhone, los entusiastas geeks comenzaron a especular con la llegada de Google a la telefonía celular. Y cuando la empresa de Larry Page y Sergey Brin anunció sus intenciones, sus más fervientes entusiastas comenzaron a soñar con el gPhone que competiría con el nuevo producto estrella de Apple. Nada más lejos de la realidad.
Porque Google es todo lo que la empresa de Steve Jobs no es. Mientras Apple desarrolla productos que sólo pueden utilizar sus programas, o aquellos creados vía su tienda, e impide la instalación de productos no autorizados en sus dispotivos, Google hace lo contrario.
Android es una plataforma de código abierto en la que absolutamente cualquier persona con conocimientos de programación puede crear una aplicación. Incluso si alguien compra uno de los teléfonos de Google y no le gustan los programas instalados, los puede quitar e instalar los que le dé la gana.
Google no está creando un télefono, está asegurándose el aparecer en miles de teléfonos alrededor del mundo bajo distintas marcas. Hoy es el G1 de T-Mobile (con pantalla táctil y teclado deslizable a un precio de US$200), mañana será otro. Su presencia se multiplicará.
¿Y eso es bueno?
Sí y no. Sí porque no sólo se trata de Android. Google se está asegurando de que los teléfonos celulares sean un vehículo de entrada a internet a la misma velocidad y con la misma experiencia que se tiene desde una computadora. Para ello orquestó un consorcio de software libre con varias empresas y operadores para crear una red celular capaz de soportar internet sin cables y a alta velocidad. Eso es muy bueno.
Fuente: BBC
